lunes, 17 de febrero de 2014

Queremos más seguridad.... ¿Cómo esta?


El Viernes 7 de Febrero, en la provincia de Mendoza, más específicamente en la Ruta 7, se registró la mayor tragedia vial de dicha provincia: Un camionero de nacionalidad brasileña, manejó alcoholizado en sentido contrario e impacto con un micro, dejando un saldo de 17 muertos y 14 heridos.

Según las pericias, el chofer que causó el accidente tenía 2,32% de alcohol en sangre. Este dato agrava más el siniestro ocurrido. La pregunta que nos hacemos es... ¿Se pudo evitar? ¿Nadie vio al conductor borracho? ¿Dónde estaba la policía? A pesar de la falta de conciencia del chofer, podemos decir que la policía tuvo gran parte de culpa...

Según registros telefónicos, el 911 recibió tres llamadas donde civiles denunciaban haber visto a un camión conducido por una persona borracha y transitando en sentido contrario. La policía nunca hizo caso a estas llamadas.... Hasta que ocurrió el siniestro.

La primera denuncia a las 14:46. Es indignarte escuchar con la tranquilidad que atiende el 911 esta llamada.

   
Segunda denuncia a 7 minutos antes del accidente. 



La pregunta es... ¿Por que le policía no hizo caso a estas llamadas? ¿No le creyeron a los denunciantes? No... estaban comiendo un asado.

Nestor Páres, diputado de la Union Civica Radical tiene un dato, de muy buena fuente, que afirma que los policías de la Comisaria 25 no atendieron estas llamadas porque estaban comiendo un asado.

El diputado ya solicitó los rastreadores de los patrulleros para saber donde se ubicaban las los policias entre las 14hs y las 17hs. Los primeros datos de los GPS arrojan que las patrullas, en dicho horario, se encontraban todos detenidos en cierta ubicación.... Esto confirma cada vez más la teoría del asado... ¡Qué vergüenza!

Durante los últimos años se agravaron los casos de inseguridad, los ciudadanos cada vez pedimos más seguridad... pero la pregunta es: ¿Queremos más "seguridad" como esta? ¿Queremos más policías como estos? 

Este trágico episodio muestra con la tranquilidad que trabaja la Policía Nacional debido a la falta de control que hay. Sí estaban comiendo un asado tan tranquilos, debe ser porque nadie controla que hacen durante el horario laboral.
Lo que pasó en Mendoza, se podría haber evitado. Pero antes de salvar 17 vidas, los policías prefirieron comer un asado.

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